HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Es muy tarde para mí en el tiempo de la realidad comunitaria. La realidad colectiva no es mi realidad. Sólo es el motivo de mi pena. Sólo es lo que en la antagonia, pone cemento entre piedras y coloca un precio al hambre y al adiós. Merca con lo que no devora el sol.
Mi realidad es un cubismo harapiento, amiga de perros y de gatos, de peces que hacen el eterno retorno con una jodida e irrevocable idea de la muerte. 
Yo vivo una alucinación, y uso mi jodido yo, como la huelga y la gasolina. Chivo expiatorio y camello, vino y vaso que se rompe, cama vacía y suicidio de la descendencia.
Yo vivo un puto segmento con latido que pretende la totalidad del cosmos y la sinergia. Pero miente. Porque está dentro de un teatro del que nadie ha salido. 
Lo sé desde hace tanto.. que el disfraz está lleno de sesos y de escombros. Tal vez muchos no lo saben, y lo habitan y lo amurallan. Pero en el fondo, no hay diferencia. Porque la muerta bailará mucho mejor que todos nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario