HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Esto ya no es un lugar seguro. Es una metáfora ansiosa que permuta el recuerdo del fuego entre tus arrabales. Rasguña lo que desperdiciamos de la belleza y de la vida, en esos velorios impuestos por la tundra cuando queríamos ser su corazón. Los amores que sólo duraron 11 minutos, el infinito malvendido en tu estación cuando transliterabas la orilla y el fin, en cuerpos de pájaro olvidado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario