HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Estos días de atrás he revolucionado la oscuridad primitiva de mi familia, en la carcoma de mi escritorio y en el pato que se suicida avalánzandose a un rayo, he sacado todos mis rencores.... Y ayer, cuando hablaba con mi madre y hacía tanto frío en la casa y estábamos las dos en esa habitación de dos camas en la que dormía junto al abuelo para que él no tuviera miedo...  juntas allí para reciclar el poco calor de la casa, con el perrito..... y hablábamos de los refugiados, de los hambrientos, de la maldad terrible de los solventes, cuando estábamos a punto de llorar desconsoladamente,  cuando yo le decía, "antes mi esperanza y mi utopía eran los animales, pero ellos también funcionan por jerarquía y poder y dominación, se matan entre ellos por reproducirse, por un cacho de comida... y mira las tristes hormigas y las avispas que siguen a la reina,  son como nosotros... algo horrible hay detrás, si existe dios, debe ser un ser abobinable, ahora mi esperanza son sólo las plantas y las rocas y porque no las comprendo, si las comprendiera tampoco me valdrían" pero luego seguimos hablando, de los gatitos callejeros que cuando tienen saciada su hambre, lo comparten con todos los gatos y en nuestro patio hay una veintena de gatos que entran y salen.... de los cervatillos que cuando encuentran un cachorro de lobo huérfano lo amamantan y lo cuidan, de los bonobos, de Kavka que sólo quiere jugar y que lo quieran y querer a todo lo vivo, y vive con lo puesto, sin prejuicios, con una fe y vehemencia indómita y transparente......Yo le decía a mi madre, echo de menos mi locura, cuando estaba loca vivía y sentía cosas extraordinarias, vivía más allá de la realidad ordinaria, en la sinergia, pero ahora aunque que quiera creer no creo en nada. Y al pensar en los refugiados, sentí que todas mis preocupaciones, mis putas búsquedas metafísicas, mi escritura, mi egoismo existencial, todo eso no era nada, no servía para nada, todo era un puto yo detrás de un puto muro de ciegos empantanados por su propia creencia y ahogados en su estómago...Y empecé a decirle "todo esto es una ilusión, sólo es una ilusión, en estados más profundos de conciencia, el tiempo y el espacio es diferente, es diferente la idea del ser y del estar...empecé a atacar el nihilismo.. más bien, a mi yo nihilista, a mi acepción...dije el puto nihilismo en su fondo está apegado a la tierra, le da demasiada importancia al ser humano y a su nada, a la puta tierra, todo lo que nace de la tierra es futil, es sesgado, todo lo que nace de la condición humana, es completamente dispensable... no alcanza para nombrar ni de cerca al universo.  Todo lo que se queda en una cultura, es una trampa hija de la trampa de la cultura y de su cadena.... Y  me sentí completamente estúpida por haberle dado tanta importancia a mi propio ser, por haber escrito tan delirantemente, a mi yo, a su jaula, a su hambre, a su insaciable hambre cegándome, condenándome a ella misma.  Luego le decía a mi madre, sólo los locos tienen Ojos, y sin embargo yo me sentía una traidora a los locos, a mi locura, porque me siento incapaz a creer en ella.  Dejé de hablar con los duendes. Los destruí con el nihilismo y el ateismo y la rabia. Quise que dejaran de hablarme y lo conseguí, se callaron, los enterré, los convertí en polvo de piedra y de la Nada.

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