HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Estuve por ahí... absurda... flotante.. ajena... Me siento tramposa lejos de la mar. Llevando un jodido nombre falso en el vocablo de mi hueco y de mi canción. Me encontré con el dominicano... hablamos un poco, caminamos juntos, se llama Pablo, supe un poco más de él, supe más de su simpatía y sus manos abiertas... Pero hoy estaba desaparecida, deseando sólo la distancia, sintiéndome demasiados papeles desteñidos en los charcos de sal. Hace frío. Las palabras me dejan sola de las palabras. El grito paralítico de una huella de barro rompe tus lapiceros. Sueño con humo, sufro y amo humo, donde no hay una excepción semántica que me pegue a nada.

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