HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ha vuelto a haber un problema. Que me dejó completamente desesperanzada. Sin deseos de escribir. Con la abstracción de un deseo suicida y de beber tres botellas de whisky.. Por un gesto cotidiano. Siempre son los gestos cotidianos, los que en apariencia no tienen ninguna importancia. Son los que pesan 30 años. Mi madre vino para que le pusiera un pañuelo, porque ella tiene un artrosis severa en los brazos y está medio inválida por culpa de eso. Luego me dijo que la peinara. Pero no trajo el peine. Me pidió que le buscara el peine. Le he dicho mil veces que me traiga el peine cuando quiera que la peine... y hacerlo todo a la vez.  Porque yo me siento irritada si tengo que dejar de escribir..... Y andar de criada de los demás. Y en un momento le dije "ya eres como la abuela" pero no se lo dije enfadada, sino con cariño. Y ella se puso ofendida y dijo que nunca más me iba a pedir nada. Luego le dije que a mí siempre me vienen con cuentos y con sentimientos de culpa y chantaje y que con mi hermano todo lo contrario, pero el día de mañana era yo la que la iba a cuidarla porque mi hermano es egoista como todos en su familia, menos yo. Y ella dijo "antes de que me cuides prefiero morir". Todo muy dramático y decadente. Yo pensé que cuando faltara mi padre, me tiraría al mar. Y la moraleja se mearía de fuego y bosque y pis de bruja encima de todos.
El amor obsesivo y dependiente, no es amor. Es egoismo camuflado. A mi madre, su madre, la llenó de sentimientos de culpa, de chantaje emocional, de decadencia dependiente de ella. Mi madre era una esclava de sus padres. Mis abuelos eran las personas más egoistas que yo he visto nunca.  Sobretodo en los últimos años de su vida. Querían que mi madre estuviera todo el rato con ellos, la apartaron de su vida propia, de sus pasiones, de sus amigos, antes ella iba a historias republicanas, a forums, cosas de la memoria histórica, algunos eventos culturales,  pero luego se quedó completamente secuestrada por sus padres..incluso decía antes de que ellos murieran que ella sentía que no tenía derecho a la vida si faltaban sus padres. Mi madre hizo por ellos, lo que no aguantaría ni el santo ese de la paciencia que no recuerdo el nombre. El santo ese se hubiera cortado las venas y les hubiera acuchillado..  Creo que eso la hizo polvo. Y eso se heredó. Eso es parte de la maldición de la familia. Relaciones tóxicas de maltrato, de invasión de la independencia y de la intimidad de los demás. Manipulaciones para que siempre estén a su alrededor. Proteccionismo. Neurosis.  Drama, puto drama de los que están más cómodos sufriendo que viviendo, porque el dolor les da la excusa para perdonarse no haber vivido, no haber amado, no haber sido libres. Entonces prefieren cargar cruces y clavos y llevar mortuorios por donde quiera que vayan, porque el dolor, se convierte en lo único digno. Y sufren a mares. Y cuando ven un signo de alegría y jauría, de salvajidad, se ponen mucho más amargos e institivamente tratan de destruirlo, inconscientemente sienten que peligra su seguridad y su zona de conford.
Yo nací aquí. Yo nunca supe cerrar los ojos. Yo no soy como mi hermano. Yo no quiero padecer la maldición.  Escribo aquí, porque necesito decirlo en voz alta. 
Desde fuera no se comprendería. Es imposible. Como decía aquél verso "no nos une el amor, nos une el espanto" Por eso amaba tanto, la cancion de Brel "esa  gente", esa canción me hizo llorar de fuego y éxtasis de glaciares............  Y sin embargo, los quiero con delirio.  Y me hago un rompecabezas derramado. Si alguien ofende o hace llorar a mi madre, me pongo como la dinamita. Tuve muchas peleas por ella, y por mi abuelo, en éste pueblo. Aunque yo fuera la que mas daño provoqué a sus sentimientos.  Es una historia tan complicada que a mí sólo me encajó cuando tuve el brote psicótico, en el extremo de todos los delirios y del éter. 
A veces pensé que el amor a alguien podría sacarme de aquí y nunca volver. Cuando estaba Arturo. Cuando estaba K. Creía que estaba muy cerca de transformar la maldición en un blues y en un tren de marihuana. Pero creo que yo les condenaría a ellos porque yo estoy condenada por un mundo que no existe. Y seguiría la maldición.

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