HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hace un frío de la ostia. He dormido con un abrigo puesto, con tres mantas y un edredón... he dormido lejos de todos los ojos que dejaste en esa mesa de naipes quemada. Tengo que recuperar las deudas con el poema y volverlas a la mar. 
Hay dos o tres días al mes, donde me hago la anti-escritura y la tatuo con fuego en tus cadáveres y sólo hay ansiedad y destrucción de lo vivo. Hoy tengo esa resaca de haber estado muerta en la península donde tu voz empapaba la desaparición desde el blues al grito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario