HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hay una persona de la que quiero alejarme. Pero es raro. Tengo sentimientos diferentes, a veces un sentimiento de ataque de ternura y de amor de niñas y de risa rara avis. Y la comuna de habernos conocido en el manicomio y haber sido avasalladas de la sociedad, aunque sea por distintos fuegos. Y un exarcerbado afecto.
Y luego otra mirada antagónica, donde miro su burguesía, la herencia de un sistema mediocre y acomodado y de marujas. Donde no vamos hacia el mismo lugar. Ni disfrutamos de lo mismo. Ni latimos lo existencialista con un verbo compatible. Donde yo no desarrollo mi sed metafísica, ni mi verdadero lenguaje ni mi pensamiento ni lo que de verdad me preocupa, ni lo que soy.
Esto me genera una disociación en la identidad.
Y sé que esto me pasa desde hace mucho. Con la mayor parte de los amigos que tuve.
(Cuando me volví loca en el año 2009, y todas las otras veces que estuve loca antes, lo que hice, fue sacar como un tsunami, a la voz de mi lobo estepario, asesinando a las otras identidades y sus sentimientos y desarrollando su espíritu hasta la combustión de Mercurio)
Por eso, yo me uní a la gente con la infidelidad. Y luego con la ocultación de mi Isla.
A veces quiero protegerla a ella, sobretodo de mí misma. Y me pongo extremadamente marihuana. Y juegos de caracola. Como si fuera una niña. Pero me hago daño a mí misma. Porque me pongo un disfraz y vivo una alucinación, un segmento, una piedra rota en mil partes.
Y a veces, mi zona esteparia se siente ofendida, siente que la estoy traicionando y me pongo a sacar dagas y noto una ruptura del aire en la atmósfera y meto mis ojos muy hacia dentro y me pongo tensa y oscura y al acecho, con una distancia que nadie puede acortar.
Desde siempre he sentido una delirante empatía por el dolor ajeno y su fragilidad, cuando alguna vez he querido a esa persona, he tenido mucho cuidado para no hacer daño a sus sentimientos. Aunque esa delirante empatía sólo funciona en mí en ciertas conexiones neuronales. Cuando me da esa sensibilidad.. me hago un papel en blanco tomando todo lo que el otro diga como si yo fuera sólo el espejo de su afirmación y de su bien.
Y cuando esa personalidad-cuidadora, se va y noto la otra, la del pesa-nervios. Hago todo lo contrario.
Esto me mete en un enfrascado escenario, lleno de contradicciones.  Donde soy una impostora. Donde estoy condenada al exilio y al teatro..

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