HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado 2 horas con el perro, a la vera del río, y esos prados que quedan como basureros de la oscuridad del civismo y el crímen de la urbe. Aún así había belleza, un halcón, una bandada de cuervos, zarzales y chopos.... y el perro fue feliz al estar suelto, a su aire sin que ninguna correa dirija su camino. Corriendo, prevaricándose de vida. Ahora ya está dormido como un koala. 
En el sitio al que fui había jeringas, condones usados, plásticos y porquerías a miles. Lo más raro de las ciudades es que los lugares hermosos de ellas, donde no hay peligros de coches para los perros y dejan a la naturaleza en paz, están llenos de mierda. Los lugares donde no hay asfalto, son un basurero. Y las zonas verdes con árboles alineados y bancos y paseos para urbanitas, no son bienvenidos los perros. Una distopía total. Un esperpento de sociedad.

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