HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy me da por poner las canciones que amaba a los 17. Ésta la cantaba siempre que me emborrachaba. La descubrí por un chico que se llamaba Ernesto y alguna vez, fue mi primer sueño de amor. Yo creía que era el verdadero amor, pero luego me enamoré de Tilo y Ernesto se fue, un año después le llamé borracha, y él reía a carcajadas, luego me dijo que me fuera ya a dormir. Nunca más volvimos a hablar. Cantando una vez ésta canción, alguien me regaló una piedra de hachís.

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