HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy no recuerdo lo qué soñaba...me despertó el perro. Tengo que irme pronto una temporada sola al pueblo. Lo que pasa que no tengo dinero, por eso tendré que esperar. Echo de menos la montaña. Allí es más productiva la introspección, es más profunda. Además me gusta mucho despertar allí, con la soledad y el paisaje congelado, con los cantos de los gorriones, con el sol que empieza a entrar en la galería. Allí siempre empiezo a pensar en hacer pinturas, o la necesidad de los vídeos. Acá no saco la cámara, no me atrae grabar la suciedad de la urbe. En el pueblo es cierto que me empiezo a viantar, del exceso de soledad e incomunicación, pero eso hace más fuerte la arquitectura de lo inefable.

He estado pensando en la sugestión. El otro día estaba X. obnubilada viendo los anuncios de la TV. Y empecé a decirla ¿pero qué coño haces? no ves que eso se te mete en el inconsciente. Y ella dijo "mentira, yo no hago ningún caso a la publicidad" Y yo "sí que lo haces, eso te mete el residuo cuando estás ausente y luego vas a la tienda y traes yogures activia, por qué crees que compras esos yogures?"
La sugestión es muy poderosa. Por eso somos un pais con un gobierno del PP y que no se levanta aunque nos estén robando y acorralando escandalósamente.
Estoy pensando mucho en la que me fue adquirida. En la que me vino como una trampa cuando era niña. Cuando no comprendía muchas nociones que adquirí de los otros, de mi familia, de la escuela.
Y también las nociones que adquirí de mi época mística-pagana. Las que adquirí de los libros que amé. 
Cuando el exterior te repite algo mil veces, aunque tú no lo creas, el subconsciente a veces toma esa información como parte de ti mismo. Y te genera una pregunta. Y eso te genera una sombra. Y la sombra un monstruo. 
Eso me pasó cuando me decían los psiquiatras que yo tenía esquizofrenia y que precisamente negar la enfermedad era un síntoma de la esquizofrenia. Era un jodido bucle de desquiciados. Llegó un momento en que yo empecé a actuar como una esquizofrénica. Sentí que tenía dentro una retorcida criatura de todo lo retorcido. Porque aquél exterior en lugar de mirarme, con los ojos de los niños y de los perros, en lugar de mirarme como una humana, me miraba con un puto libro de enfermos mentales que era el DSM, ellos eran los enfermos. 
La sugestión se da en demasiados lugares. La educación católica y otras religiones, siempre trató de tomar a los niños para dejarles su veneno en la infancia y joderlos para siempre en su redil. Con sus planes diabólicos, y verdaderamente esquizofrénicos. 
Pero hasta gestos cotidianos, nos intruducen la sugestión.  Recuerdo una amiga que una vez me habló muy enfadada, de que estaba sola en su pueblo, y varios amigos, le decían que no era bueno que estuviera allí, que no iba a estar bien. Y que empezó a sentirse mal, por eso, porque se lo meten en la cabeza. 
La sugestión es mucho más perversa cuando te la meten los seres queridos. Porque supuestamente tú confías en su afecto y valoras su opinión. Entonces se mete como una trampa en tu inconsciente. La haces más fácil parte de ti, sobretodo en la infancia. 
De hecho creo que todos los humanos, nacemos como una triste página en blanco que van llenando de mierda, primero la familia y luego la escuela. Y de ahí aprendemos a hablar y a "llamar a las cosas por su nombre". Aunque siempre está viva la llama clandestina. La del alma, las hogueras o como se la quiera llamar.  Y esa llama, es lo único que tenemos para ser quién somos. Y esa llama tiene que destruir todos los conceptos que inoculó la cultura y el sistema.

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