HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy nos paró un testigo de jehová. A mí me dio ternura, pensé que vivía tal cual yo, entre mis locuras, en un mundo aparte, lo que pasa que los suyos eran delirios colectivos, defendidos por el clan, inofensivos, blandos, graciosos..bonitos... Ese hombre me pareció un niño. Su forma de hablar.. su andar pisando rocío entre metales. Su inocencia. Dijo "os voy a dar un papel que es un mensaje bonito, mirar que pregunta más bonita aparece; ¿podrán los muertos volver a vivir?" Y X. le dijo algo en plan un poco cínico "no viven ni los vivos". Yo me carcajeé como piedras. Y el testigo de jehová también rió. Y yo me despedí con una sonrisa moviendo mucho mi mano como cuando era niña y le decía adiós a los árboles en el tren.

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