HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy soñé con urracas.
Ya no vivo aquí.
Mi pasado es un tubérculo... buscando el jugo gástrico de los jabalíes. Nada fue en vano, pero tampoco fue a ningún otro sitio. El amor no fue inútil, pero tampoco dejó nada en mis manos para acariciar la mar. Fue la mar la que me prestó su no-ser, para amarla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario