HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy tal vez salga a una movida. Lo que pasa que sólo tengo tres euros. He llamado a un compa, para ver si me deja 10euros. Estoy neurótica por si X. está enfermo. Y a la vez, sedienta de vino y de baile, de los dragones que salen a arder, a vueltas de campana sobre el suelo caduco de tu metralla en medio de la hoguera abriendo suicidamente el carpe diem. Se mezcla en mi pecho, el peso y el hacha del tiempo... y el alcohol del infinito. Ese deseo clandestino de pulverizarse en el latido del animal, para sacar de mí la oscuridad, para amar sin sujeto ni hacienda, ni después, ni valdrá algún argumento y ser libre. Se mezcla ese hachís de Peter Pan, con la angustia de mi casa que se cae, con el grito del centeno en el vicio de los que huyen. Mi soledad ungida en las ruedas que hechizan el hielo del Leteo y lo parten en tu espalda y la eternidad de la mar en algún lugar donde no importa ninguna pérdida ni llegada.

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