HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy tengo la sensación de que son tres horas antes de las que marca el reloj. Eso es buena señal.... volver a sentir que el reloj no mata en mis techos a los caracoles. Una vibración de lo desconocido, de lo inabarcable.
He sido muchas personas y ninguna. Tengo una identidad fantasma, jugadora de póker en el infierno y morosa de sus ases, monja y puta, inexistente, derretida, errante y error, vagabunda, sólo literaria y sólo ceniza manchando el espejo y la mesa.  A veces eso es mi desgracia, a veces es mi felicidad. 
Haber tocado todo los palos y darle a la hoguera sota de espadas desnuda y rota. No haberme quedado en nadie ni en nada..... llorar cada grano de tierra con olor de topo y lluvia, y haberlos también rabiado como guerra y fin.. como único amor. 
Al vaivén del cierzo y la apostasia. Del todo y la nada, en la tapa de la alcantarilla tocando los tambores de la tempestad.
He tenido miedo a las cosas más inofensivas que se pueden imaginar. Y he vivido también sin miedo, como una mecha de nitroglicerina entrando en una ciudad cuando todos han muerto.
Ahora ya no es tiempo ni de poesía ni de labranza. Ni de hacer una casa, ni de tener una familia, ni una pareja, ni un trabajo,, ni ningún día marcado en el calendario, ni hora que quieran robarme del viento.
Ahora hay que volver con los duendes y con los monstruos que habitan en los mundos que casi nadie ha visto ni cree que existan. Y hacer lo que hacen las cigarras y la nieve. Vivir escalofriadamente cada sueño posible y hacerlo real al alzar de la luna y de las serpientes. Extremizar lo pensable, el límite de lo real y de lo imaginario, perpetrar la poesía mucho más violentamente que el realismo y convertirse en pez y en perro y en galerna y en flor verde y alucinógena y en huella de espada y en soplo de éter. Ahora ya no es momento de ninguna producción, ni abales, ni propósito terráqueo.
Aquí.. en una tierra que hierve de esperpento y crimen capitalista... y a la vez de la indómita belleza de la mar..... aquí, donde la enfermedad y la cárcel y la desesperación acecha, sólo se puede soñar con absolutismo, o tomar las armas y destruir gobiernos..

1 comentario:

  1. Creo en las ninfas, en los duendes, en las hadas... en esa "prisión feérica" donde volar con absoluta libertad con una misma, sin nadie más.

    ResponderEliminar