HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Juego con Kavka, a algo que alguna vez jugué con el Thor. Corro. Me pongo a unos metros lejos de él. Me acuclillo y espero el momento de choque. Pero como Kavka es un cachorro, cuando lo empujo se cae rodando y luego se queda panza arriba en la hierba. El Thor, nada más que me veía  poner esa posición, chocaba contra mí y nos avalanchábamos y lo hacíamos una y otra vez. Y los dos nos llevábamos el mismo golpe.  Kavka aún es muy pequeño.

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