HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Llego ahora a casa. Fui al río con el perro. Luego fui a vacunarlo a unos 25km de aquí. Ha cambiado la arista de la desesperanza, aunque sigue la atracción de la decadencia. Un canto de vino emergiendo entre los escombros. El papel de calco de las cicutas en las cartas que rompen la noche desde tu mesita. El ardor del abandono y la fractura de los bailes sin tierra.. aún tentando la aparición de esos pentagramas que en tu habitación velaron por nuestro olvido.

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