HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Llego ahora a casa. He estado pensando en la "educación" del perro. Y he decidido no usar nunca la amenaza, ni el amedrentarlo. Es una relación entre iguales, yo no quiero que sea mi avasallado. Quiero que me siga por amor, y no por respeto ni miedo. Yo aprendo tanto de él como él de mí. Hoy en el viaje, durante un instante se quedó detenido y no quería moverse y yo le golpeé con unas ramas, sin hacerle ningún daño, pero amedentrándolo. Y me miró de una manera que comprendí que ese no era el camino. Y jamás lo volveré hacer. El perro es libre, tiene todo el derecho de echarse, olisquear, e investigar, su propio camino. Yo le acompañaré a él, como él me acompaña a mí. Además yo no tengo prisa por ir a ningún sitio. El perro y yo vamos a lo mismo y nos dedicamos a lo mismo.
Es detestable eso del "premio y castigo". Con esa técnica nos manipularon los adultos y sus miserias cuando éramos niños. Con los chantajes, se logró ésta mierda de sociedad gobernada por los enemigos del pueblo, con la manipulación se sometió a la gente en nombre de los dioses, la ley y los jueces y la podredumbre de una supuesta ética colectiva que era coercitiva y llena de censuras. El miedo es el que ha generado éste esperpento de mundo.
Yo no haré eso con Kavka. Yo seré su amiga. Aprenderé de su espíritu. Será simbiosis e igualdad. Yo no tengo ningún derecho para quitarle el suyo. Lo protegeré de los peligros humanos que él no comprende. Pero lo otro será canto perruno y selva. 

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