HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Llego ahora de un largo paseo con Kavka.  Un chico que tenía un perro me animó a acompañarlo un tramo del camino.. y me sentí algo absurda y algo feliz y leve.... Es algo inhabitual en mí mantener relaciones sociales y se vuelve a veces una jarra de cerveza fría y hechizante. A veces muérdago colgando de un árbol de invierno. Me gustó el chico. Pero me marché antes. 20 minutos de sociabilidad a veces ya es demasiado.
Al parecer en la ciudad hay una especie de comunidad entre los "dueños" de los perros. 
Ayer fui un rato por la noche a un parque donde había unos cinco perros sueltos y jugando y me gustó que Kavka sociabilizara y jugara con otros perros. Pero las dueñas me pusieron la cabeza como un torna-ruedas, en algún momento me escuché a mí misma hablando por hablar, hablando sin alma y estupideces y me dio una náusea y me fui de allí. Sobretodo por una mujer que llevaba un abrigo de piel y era de esas ricas insoportables. Así que llevé al perro a un lugar desahabitado.

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