HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Llego a casa, algo cansada, hemos caminado mucho. Aunque descansamos un rato con una cerveza. El perro ha estado corriendo más de una hora con otro perro, un dálmata muy bonito y luego con un perro salchicha que corría que se las pelaba. Hemos tardado mucho en regresar porque Kavka venía muy despacio. Cansado. Aunque cuando veía a otro perro recuperaba el vigor. Nada más llegar se puso a comer, y ahora está ya dormido. Hoy ha estado 6 horas por ahí. Hacía mucho que yo no hacía esto. Antes dedicaba casi todas las horas del día a la escritura. Y cuando no escribía, pensaba en la escritura o en ese agujero existencial donde ella se atormenta y nace. Sólo salía de casa para comprar tabaco y cerveza o cuando quedaba con alguien de bares y veredas. En la ciudad no me gustaba pasear. Y en mi pueblo sólo salía cuando había nieve o alguna vez al río, porque tenía misantropía con la gente....He adelgazado 4kilos desde que está Kavka. Me hace bien el viento. Y también corro con el perro, lo apapacho, lo muerdo, lo revuelco. Hoy estuve dando vueltas a un banco de madera en círculos mientras él me perseguía y todavía es torpe para dar tantas cambios de dirección y no me pillaba y ladraba. Hasta que nos tiramos los dos a descansar en la hierba.
Sólo cuando estaba en la mar, disfrutaba de la intemperie, era sagrado ir a nadar y pasear por los bosques y acantilados y meterme por todos los caminos que fueran al lado de la mar bordeando sus montes... y por los pedruscales asomarme a todas las charcas por si veía una estrella de mar..y quedarme detenida, ausente, mirando la mar en alguna piedra perdida y disfrutar de la soledad liberada. Ahora el perro me ha traido de vuelta la intemperie. Tengo muchas ganas de llevarlo a la mar y que nade conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario