HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Llego a casa.. estuve en los prados en la noche... y algo muy bello. Llegué a casa.. y me dio por hacer un tendal en la cocina. y cuando ya tenía la ropa colgada, tiré para asegurarme de que resistiría, y se cayó todo al suelo. El lugar donde habíamos puesto la alcayata, lo hizo mi abuelo... él hacía un agujero de la ostia en la pared, luego le metía un taco de madera fabricado por él mismo y como casi nunca se sostenía así, le echaba yeso.  Cuando era más joven lo hacía bien, pero de viejo, hacíamos muchas chapuzaas y estropicios por la casa. La abuela cuando escuchaba los martillazos que le metía a la pared decía "ay dios el abuelo nos va a tirar abajo la casa"Subí la ropa a tenderla arriba. Y he abierto una cerveza..... Al entrar en casa, sentí muy cerca a mis abuelos, sentí una vehemencia en los objetos que ya están casi abandonados, en todos esos cajones en los que nadie mete nada, esos espejos en los que nadie se mira, esos regalos que le traía a la abuela....  y por un instante, sentí que todo estaba detenido y vivo. 

En el río fui inmensa y raramente feliz. Salí de casa casi de noche. Y al estar allí en la noche, todo cobró una profundidad mucho más apasionada. Seguí buscando en esa ranura de la realidad ordinaria. Por un instante mirando los chopos y la noche encima, con ténues reflejos blancos en las nubes que se intensificaban porque los ojos se hacen a la oscuridad... sentí que se iba volando por los aires lo que yo veía, el monte, el río, el prado dónde estaba. Pensaba también en "la estrategia paranoica". En la metáfora. En el favor de los que juegan. Y entré en un estado distinto de la conciencia. Empecé a ver un blanco fascinante en los árboles. También empecé a sentir miedo y a ir hacia él.  Me decía, necesito morir para continuar. Necesito el espanto para hallar la comprensión y el salto. El miedo me lleva al desarrollo de la luz y explosión, al soy, al allá. Es aliado para la transformación. Yo quería acceder a la otra realidad. Y en un instante... en la zona más oscura entre los chopos, sentí un escalofrío, un poco de rechazo. Y pensé que debía meterme justo por allí. Como algo simbólico. Pedir permiso a los árboles. Mostrar mi corazón derramado. Acaricié a un chopo y sentí mis oscuridades, mis flaquezas, mis rostros rotos. Tomé cargo y peso de ellos. Y aguardé. Algo muy bello me recorrió y el perro se adentró conmigo. La luna y una estrella, se mostraban de vez en cuando, durante unos segundos entre las nubes. Y bueno.. hubo más experiencias.... durante un instante la vibración del silencio universal... la metáfora, el corzo removiendo musgo. Algo que creo que es mejor no escribir, las palabras manchan los calambres del éter.
Ahora debo unir, el pragmatismo y el nihilismo, con la otra vibración. No quiero hacer una doctrina. No quiero encarcelarme por ninguna palabra ni creencia. Quiero comprender.. un latido primitivo, un canto de ayahuaska que me llama, o que yo llamo.... que ha vuelto a mí. Que necesito para saber quién soy.

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