HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Lo hicimos muy mal en relación a la salida, a la semilla y la morada.
Pero se hizo bien en el latido. Fue la persecución extrema de un sueño. Irrealizable. Como tu cadáver en la sombra de mi río congelado. Como todo lo que amamos.
Hoy, a demasiados almanaques rotos de distancia. A demasiadas botellas de vino acabadas y trenes que huyeron con la sal en la esquela que estaba debajo de tu bolígrafo. Es un motivo de alegría. Porque llorar nunca supo nada del amor ni del baile.
Y suena "non, je ne regrette rien" Y tu fotografía rota en mi suelo todavía fuma marihuana.

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