HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me desperté soñando algo de un pájaro-dinosaurio, pero era otras dos cosas a la vez.... era muy grande y muy hermoso y salvaje...  Pasé algo de frío porque se me cayeron las mantas y tengo un poco de catarro. Un grito de tristeza, inefable, un cansancio. Ayer en el ensueño, escuché unos gritos como de niño, como de muerto muy desesperados... en los ensueños suelo ver imágenes, no sonidos. Y me inquietaron. La puerta se movió dos veces. Es una casa vieja en la que los crujidos siempre están. Golpes de corriente. Pasos de ratón o de algún animal encima del techo. Como estaba conmigo Kavka, estaba tranquila, me abrazaba a él. Y poco a poco me fui durmiendo. Aunque había un poso de fantasía macabra, recordaba una película de miedo que había visto. Una vez hace mucho, cuando apareció ese canal de televisión Cuatro. Había unos episodios de cortos de terror. No sé qué año sería, yo vivía aquí... era mi época más rara y de hachís y aullidos. Y había un tipo que iba a hospedarse a una habitación alquilada, y una rata, era el pasaje al otro mundo. Era tipo Poe la historia y el ambiente. Me gustaba ver de aquella películas de miedo, pero no solía pasar miedo. Excepto en ese corto. No recuerdo el nombre, lo he buscado para volver a verlo ahora con distancia y saber porqué me perturbó tanto, pero no lo encontré. En ese corto sentí la metafísica de mi espanto, me sentí completamente identificada.

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