HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me encontré un chico en el río... me llenó de escalofríos y paz el sonido de las palabras. Era alguien de los que caminaban libres. Sentí una profunda atracción hacia él y a la vez, un golpe de ausencia enamorada, de juncos. Iba también con un perro, me dijo que si quería venía conmigo y soltábamos juntos a los perros para que jugaran. Por alguna razón le dije "ya voy de vuelta". Luego me arrepentí. Me parecía alguien conocido de hace siglos, alguien que podría comprenderme. Y sin embargo me fui. No sé porqué siempre me marcho. Tal vez estoy demasiado acostumbrada a las despedidas. Al frío de la gente. Y cuando hallo algo diferente, soy yo la que pongo la distancia.

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