HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me he puesto unos guantes.. porque sino se me congelan las manos al escribir... pero hay un frío que no se va... de espejo de mircromina en tu parpadeo cuando se suicidan las cigüeñas. De qué lejos de todo, y tu desmemoria abierta en canal en mis flores de papel vencidas sobre el quebranto. Y todos esos años que le dimos al Imposible.. hoy desposados con el hielo asfixiando a la hiedra que sube por las mismas palabras en las que cayó tu ausencia.
Y esa distancia de humanidad, cada vez más grave, en las heridas estrellas que contienen tu respiración dentro de los batiscafos.
La incapacidad de hacer cualquier otra cosa que no sea escribir y jugar con perros y nieves. Ver caer las torres junto a rayos y cierzos que exiliaron tu regazo de mi calor y mi calor de la tierra.

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