HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Mi abuelo paterno fumaba dos paquetes de tabaco, y otros dos mi padre, y yo también fumo unos 40 cigarrillos. A mi padre le han prohibido fumar por el problema que tiene en el corazón, pero él sigue fumando. Yo cuando pienso que tendría que dejar un día de fumar me entra la ansiedad y enciendo un cigarrillo.  No es buen momento ni para pensar que pensar debía en asentar la cabeza, como decía la canción.

1 comentario:

  1. A mí ocurre lo mismo. Pero no culpo al tabaco, sino a los gruesos muros transparentes del frasco en el que soy mosca...

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