HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Necesito encontrar esa manera de adentrarme, viva, flotante, sin usar ninguna estación como ancla, ni tampoco caer en la doctrina de lo abstracto, sin jerarquía, sin linealidad, sin A es a B, hay un mecanismo del rizoma, un vuelo que usa otra dimensión y otra mano que recoge el sonido del vacío. La puerta sólo está en el absolutismo del presente y en el arrojo espontáneo sin ninguna pretensión. El puntó álgido, la liberación, ocurre de forma impredecible. Si mi razón, mi idea del camino, mi recuerdo de la escalera se intromete con mi ansia de llegar, no lo haré, estaré creando un nuevo camino, un senda de humo y de madera mojada, tal vez en ella también encuentre instrumentos.  Pero al arrebato se llega a través de un órden que tal vez sólo conozcan las estrellas.
He estado allí algunas veces. Ahora... estoy en la sombra de un lapicero que flota y se afila de la noche y de la mar. He olvidado algo. Sé que lo he olvidado.
Sé que la realidad ordinaria, tiene grietas y si se encuentran y te atreves a saltar, puedes vivir lo extraordinario. Tiene que haber un proceso de asimilación y destrucción y evolución de la identidad terráquea, me refiero al psicoanálisis, al nihilismo, a la lucha ácrata contra las costumbres, a la visión desde fuera de las heridas, fracasos y besos, la extremización del yo y la propia historia, la liberación de Franquestein, la esquizofrenia del sistema, los virus que vinieron con los genes, con el país, con sus leyes, con el veneno económico.. y blablabla. Todo eso, abre paso a la metamorfosis, cuando su poso germina, como camino volado, en la huella de viento. 
Creo que para entrar ahí, es necesario no tener miedo a morir por hacerlo. La crisálida muere. El nacimiento de cualquier ser o palabra, implica sufrimiento. 
Si eres conservacionista de algo. Eres robado por ello. Te haces su policía y su enterrador.
Si defiendes un ideal, también eres cegado por el ideal y te vuelves su corrupción.
Yo sé que ese lugar existe. Aunque he vivido muchos años sin recordarlo. Me abandonaron sus aves, porque yo quise irme de allí.
Hoy algo ha vuelto a despertar entre la bruma. Todavía es muy frágil. Casi imperceptible. Pero ya ha nacido su Intento en mi alma, y eso lo hará inevitable.

1 comentario:

  1. ¡Vaya cambio! Creo que es bueno guiarse por la literatura del orden a la hora de preparar la cama (no para los amantes, sólo para la inteligencia del amor y la posible indigencia de lo amado). Tu poema es un regalo de inevitable y perceptible conmoción.

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