HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Saqué la voz del corte, porque había entregado mi bien, robándolo de mí misma, atormentándolo en mí misma, hasta el delirio. Porque me había entregado como la fundición y la fusión de metáforas abandonadas, entregadas como un salto al vacío, como la sinergia y la enfermedad de las flores. Y cuando hallé en ti, el ataque y el deseo de poder, vampírico de mi fragilidad del éter. Se despertó en mi al animal. Y una vez que vi con sus ojos tus ojos. Ya nunca sonará la música del amor con la que te miré y te deseé. El animal ya no lo permitirá. Ya no quiere jugar. En el interior de su corazón ha prometido la guerra. Ha contenido aún su violencia. La ha contenido en mi alma de niña. Y ya no se saciará. Ya no reposará a salvo detrás de mí. Por eso te dije adiós para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario