HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Siento otra vez esa angustia eufórica en mi tripa.. ese dolor que se vuelve un aullido. Ese éxtasis extraño, ese calambre hambriento, posesivo, ese ojo que da diez vueltas de campana en mi ojo y me clava el corazón de la datura. Siento otra vez el latido de la metamorfosis.

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