HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Todo es una cabeza de sardina radiografiada en una nube.
Mi problema es el mismo que mi jodida solución.
Soy una desfasada del canto de los ciervos. Alguna vez escuché a los ciervos en celo.. en esos caminos de la noche, sin farolas. Suenan como niños que están abandonados encima de la nieve. Lloran y se retuercen como si el mundo fuera a desaparecer. Son la flauta de la primera estrella. Son lo que tapó para siempre en mi alma el recuerdo de tu voz cuando viniste a enterrarte en la punta de mi bolígrafo.

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