HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Vivo sobre algo que no es palpable ni legible. 
Soy alguien llena de picos entre elipsis, hogueras y cementerios.
Tengo muchas historias que nadie se cree, excepto la mariposa que penetró el cristal.
Caigo del infierno a un vaso de coñac.
He tenido casi todos los vicios que se pueden tener. He sido una jodida exagerada y peliculera, del fuego fatuo de la tumba. He sido extremadamente sexual y pornográfica, y todo lo contrario, en el bosque sagrado del salitre y del silencio.  He tenido una insaciable atracción al orgasmo, y también he sido asexual como el muérdago y el rayo y la vírgen maría.
Fui obsesiva con todo lo que amé. Yonqui, con el hachís, la coca, las plantas de los indios y el alcohol. Y también fui exageradamente abstemia de todo eso durante años. 
Fui hasta ludópata. Me ponía como loca con las máquinas tragaperras. Y hasta una vez fuimos, tres amigos del manicomio a un casino y nos echaron.. una noche muy cómica y surrealista. 
Fuí creyente de todo lo imaginable. Y jodidamente atea, hasta el suicidio del amor y de la condición humana. 
Fui tan triste y trágica, que traté de matarme y casi lo consigo. Fui tan jodidamente triste.. que hubo épocas que ni siquiera hablaba, ni escribía apenas, me quedaba horas como un muertoviviente, mirando la pared y el techo. 
Y fui tambien tan jodidamente optimisma que me entraban ataques de risa en los entierros.
Amé con delirio desde el extremo del romanticismo. Y lo hice luego con el cinismo y el amor libre y el márchate cuando venga el sol. Y luego con los amores perros. Y luego con la nada y el polvo del piano sobre las algas.
Sufrí duelos, de whisky, duelos de mármol, pozos y llanto. Duelos de carcajadas de lombriz y tráete marihuana y una pala para sacar tierra. Duelos de ya estoy muerta. De llantos inconsolables durante 1000 noches. Y de sexo en el servicio de un antro. Y uno de los dos al menos ha de morir.
Sufrí la melancolía de Marte y del 36. La de los impostores. La de los que van a volarse con dinamita en el ayuntamiento.
Sufrí mi puta identidad desde la identidad de una cucaracha y un duende. Desde la del estramonio y el agujero negro.
A veces creí que yo era un animal y me viví con su sangre tapándome los ojos y la boca. A veces me creí hermana de la luna. A veces un vómito de vino en tu cama de muerto.

1 comentario:

  1. ERES más allá de toda definición... (o TODO el vuelo, o ninguno)

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