HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora voy al río con Kavka. Voy hacia cualquier escalofrío que me taladre la voz en el vapor del agua. Sin prejuicios de mi propia búsqueda, ni trampas de las telarañas de mi palabra y de mi necesidad. El camino es vagabundo, bordeando lo desconocido, como se mueven los niños y los perros. A paso seguro en medio de lo inabarcable, con ssalitre en el amor, con la nada y la ceniza, apretando nuestros dedos para saltar la yerba del diablo entre los sueños. Esa bala sigue viniendo hacia mi cabeza. Ella me apunta desde que existo. Ella se llevará mi último canto. Todo es absurdo y musical. Todo puede ser fascinante o terriblemente macabro y doloroso. Depende lo que agarres en el hueso de los verbos. Cada paso.... destruye enunciados y quimeras. Saber no es acumular, es perder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario