HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer antes de dormir toqué el nuevo djembe.. con algo de temor.. como si fuera a despertar al espíritu de las tinieblas y del río del olvido. Toqué también la Kalimba y eso otro raro percusor de chakras. Estaba algo atada en mi nervio. Algo temerosa de lo incognoscible. Pero durante un rato... me sentí poseida y golpeé el tambor con un espíritu como animal... haciendo nuevos juegos de ritmo y de movimiento.  Aunque no quería irme muy lejos. Anoche no quería entrar en la nada. Pero cuando toqué de esa forma poseída sentía que algo muy primitivo y sangriento y desconocido me estaba acariciando y que yo era parte de ello. Al parar pensé que se habían oido esos tambores en todo el pueblo. Aunque no me importó mucho desvelar a los vecinos. Estaba en otro lugar. Luego llamé al perro y no vino. Me inquietó algo que quisiera mantenerse distante. Me inquieta mucho el nuevo tambor. Y al bajar la escalera para buscar al perro recordé esa parte que Don Juan Matus.. le contaba algo de sus inicios y decía "pensé que me estaba volviendo loco". Y me reí. Pensé que era normal y necesaria cierta locura.

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