HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer en la noche.. en los prados.. había un tacto ardiente de la nieve. Y la luna y las estrellas y venus. En algunos lugares debajo de ella, había como lodo pantanoso... me gustó mucho el lugar dónde está el inmenso chopo agujereado por el rayo... sentí una vibración fascinante.... Lo que pasa que quedaba cerca de unas casas... y me incomodó algo sentarme allí a tocar el tambor. Aunque en éste pueblo siempre me han tomado por una loca y por otras miles de cosas que me la sudan. De momento prefiero pasar algo desapercibida. El tambor funciona mejor en la intemperie. Aunque desde cualquier lugar con él se accede. Cualquier lugar es el infinito... si cambias el enfoque y doblas la crisálida de la pérdida.

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