HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer estuve por el río..... me salí de la senda... y bajé al lado del agua para mear. Y un hombre apareció y se quedó mirándome. Yo seguí meando con mis ojos clavados en sus ojos... pero sin incomodidad. Y cuando subí me preguntó si el perro era mío. Su voz era de mujer. Era una mezcla entre hombre y mujer. Era alguien muy inquietante. Iba solo. Se quedaba petrificado mirando el río. Me causó un sentimiento convulso y cercano.. Lo sentí tan lejos y tan diferente del resto de la gente. Tan solo. Con esas ropas descuidadas. Con un abismo debajo de sus pies. Y a la vez un rostro niño en su rostro. Un niño triste gritando desde sus adentros.... Debería haber hablado más con ella. Pero a veces estoy a la defensiva con las personas, no me gusta que se me acerquen... y mi primer impulso es empujar la distancia.

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