HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer ha sido un día muy extraño.... dejé de fumar por unas horas... y eso me mantuvo en un lugar levitante muy lejos de la palabra... tuve una especie de alucinación rara, me vino un olor a petróleo de mi propia tripa y subía por mi garganta.. era muy intenso... Como si dentro de mí hubiera el veneno y la muerte, pensé que era el tabaco y esa peste capitalista que rodea ésta sociedad. Pensé que era un aviso, un regurgitar de una herida primitiva de la tierra. Eso me puso algo vertical... toqué el tambor un rato, pero luego dormí, fui al monte... floté sobre la deriva. Y he andado inquieta... sin palabras, con un grito balanceado sobre pianos de polvo... entre tus manos atadas cuando el viento crepita los que se fueron.
Todo es muy extraño.. cruzo sobre un lugar sin anclajes ni preguntas que encharquen en tu duda mi grito desbordado de tus muecas de otoño. No sé que hago aquí.. todo se incendia en un pupila de barro y dilata en tu tempestad la vuelta de campana de lo que no se sostiene... yo bebo esos desfiladeros entre montañas que apretaron sobre tus labios la bala del adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario