HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Caminar hacia el roncar del océano. Hacia la desnudez de la salvia. Hacia esa esencia vagabunda y flotante.. que no teniendo nada, canta lo que canta la tierra y el viento. Perder los vínculos y las ataduras con los verbos y con la acumulación. Y andar a tijereta, los besos de caracola. Sin tener prisa nunca más, ni silenciar el latido del espíritu ni ensuciar sus palabras. Ir hacia el propio camino, muchas veces implica la traición al de los demás. A veces es ser nadie... romper la necesidad con la necesidad que también esclaviza el ideal o el deseo, los prejuicios de la razón y de lo conocido.. de la sucesión y de la arquitectura. Porque Ir, es atravesar el presente y allí sólo vive lo desconocido. Cuando se comprende con las palabras, se pierde un ojo y el canto de la totalidad.

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