HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

De mi maldición no saldré desde su antagonia. No saldré tampoco desde el amor. Saldré desde la luna y la lejanía.  Las heridas del tonal (citando a castaneda) ya no las arreglará el tonal, sino el nahual.  Ya es muy tarde para volver. Es tarde desde hace 10 años.  Cuando creí que había un túnel y un barco de cartón, para redimir ese hueso de jabalí clavado en la tráquea del horizonte, el hueso se clavó en mi corazón. No me pasó sólo una vez, me pasó decena de veces. Ya no voy a seguir nadando contracorriente encima del cadáver de una cabra. Yo seré los gusanos de esa cabra y el río congelado abrazando su amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario