HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

En ésta sociedad estamos muy solos. Casi nadie tiene tiempo a abrir el telón y mirar el corazón y buscar los secretos y los tambores y blues y tumbas de la historia de cada unx. Vivimos en un burbuja llena de pegamento con ticket e IVA, ya no formamos manadas, ya no somos pueblo, ya no somos personas con las personas, somos un interés sobre otro interés. Si te para un tipo malvestido por la calle, te pones a la retaguardia, piensas qué quiere de mí, me robará?. Porque el valor colectivo, es un jodido valor económico. Somos un burdel.  Los niños se crían en una sociedad que les enseña a no prestar su juguete, a competir frente a una videoconsola. La escuela nos hace soldados para tributar a hacienda y meternos algo en la saca.  Dejamos morir de hambre a miles de personas... a vivir sin abrigo, sin papeles, sin futuro... sin igualdad.  Y acá, hay gente con su hipoteca pagada que se muere de soledad en su salón de madera de castaño y televisión de plasma.  Y si un día necesita una canción no tiene a quién pedirla... ni sus monedas sirven para comprarla.  Acá todos estamos solos... sucios del matadero. Los políticos representan la mierda de la sociedad. Una sociedad de personas libres y con conciencia, no tendrían esos políticos.  Tenemos la mierda, porque somos mierda. Porque hemos dejado que los buenos se pudran en cunetas y en prisiones. Porque hemos defendido la ley y la policía que trabaja para el crímen, para lo privado, y hemos aceptado lo privado, porque no nos importó que miles de personas no pudieran acceder a una casa y a un sustento, mientras el nuestro lo teníamos a nuestro nombre. Fuimos egoistas de nuestras baratijas envenenadas. Defendimos una iglesia con techos de oro... del dios verdadero, el que mató a millones de indios y de negros, el que destruyó tribus europeas y quemó brujas y templos y culturas y futuros, el que avasalló a la diferente, el que condenó a prisión al homosexual y a la mujer que no quería un crucifijo en su vagina. De esa iglesia... siguen comiendo los diablos que están destruyendo a la naturaleza. Y los capitalistas sonríen. Pero la muerte sonreirá mucho más alto sobre sus miserias.

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