HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ese camino de santiago... lo hice, el año antes de tomar la yerba del diablo...... pero ya había tomado estramonio... unos meses antes de hacerlo. Fue entre los dos viajes. Esa época era rarísima. El camino me transformó, sentí que comprendí muchas cosas de mi espíritu y de lo que debería de hacer. Encontré gente fascinante, surrealista, descarrilada y mística, luminosa y oscura. Yo vivía en el surrealismo... desde los 16 años.. nunca he escapado del surrealismo. Hubo instantes en ese camino de inmensa ternura y amor y luz, e instantes de locura y de guerra.  Recuerdo... una vez que entré en una iglesia en misa.. y me entró un ataque de risa que no pude controlar.. y el cura dejó de hablar y todos los que había allí se dieron la vuelta para mirarme.  Encontré la belleza, la conexión con el Instante, la aventura, el vivir con lo puesto, sin cargas, todo se iba andando, todo seguía encima del sol y dentro de los mares, todo era mágico, una aventura sin anclas, ni mapas. Yo hacía el camino a mi manera.. a veces andaba sólo tres kilómetros, me paraba en cada zarzamora, comíamos cerezas y manzanas de los árboles, nos bañábamos en el río.. dormíamos a veces a la intemperie.. yo me alejaba del camino.. cuando veía algo que me llamaba la atención, un bosque, un río... Cuando estaba a 40km de Santiago ya no quise seguir. Sólo me quedaban dos días para llegar. Y me negué. Se me metió dentro una bola de fuego. Cogimos el coche.. que estaba no sé dónde. Y luego recorrimos la costa desde finisterre hasta gijón, parando en campings, en playas hermosísimas. Fueron una de las épocas que más feliz me sentía, libre, me sentía hermosa, etérea... y en la mar... como un pez recien nacido.
Luego no sé bien qué pasó. Al regresar, poco a poco, volví a sentirme presa. Encontré un trabajo del que me despidieron a los tres días. Yo quería largarme al Cuzco y a Machupichu. De aquella fumaba porros. Y eso hacía que mi surrealismo y mi rareza tuviera cada vez más motivos. Puse un raro anuncio en un periódico de empleo, puse "busco un trabajo, lo que sea para largarme de esta ciudad de muertos lo antes posible". Me llamó un cerdo... que tenía una oficina de no sé qué y se veía que quería aprovecharse sexualmente de mi y yo entré en cólera.  Yo andaba desolada por esas calles. Vagaba sin ir a ningún sitio.. sola. Me sentía muy mal y muy triste en casa. Por eso a veces prefería estar cogiendo frío debajo de la lluvia.  Se me metían ideas peregrinas.. como vía de escape y cómo eran casi imposibles eso me generaba frustración y rabia. A veces compraba una botella de vino e iba a beberla a la plaza del grano.. yo sola... Solía hablar sólo con vagabundos y locos.  El hachís se lo compraba a un árabe que paraba por ciertos garitos... y era un tipo misterioso y libre, parecía que tenía un espíritu muy alto y sensual. No creo que fuera de los que se arrodillaran dirección a la meca.  Yo no estaba bien.. durante esos años. Me entraban ataques de locura que no podía controlar Me peleaba todo el tiempo con mi familia. No recuerdo exactamente donde vivía, vivi en diferentes casas aquella época. Sé que después del último viaje con el estramonio.. me vine al pueblo, yo pensaba antes que el estramonio me había curado la esquizofrenia y en parte era así. Tuve una época de renacimiento.. después del purgatorio de la yerba del diablo.

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