HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Fueron las manchadas tabernas en tu caligrafía agitando una vieja postal de hollín y alcohol donde aguardaba a la deriva el retorcer del viento donde no volveríamos a encontrarnos. Y así hoy todo es distante... la naturaleza bosteza en tus invisibilidades esa casa dentro del incendio. cuando yo ato mástiles a tus páginas vacías. No le culpé por no amarme, me culpé por necesitar que me amara. Porque tan miserable el verso si necesita un corazón que envie de vuelta la música. Tan pequeño el paso, si espera que al final de la noche alguien encienda la cocina. Acá siempre hemos estado solas. Las palabras no pudieron alojar en sus orillas las cavidades de la oscuridad y del precipicio. Fuimos junto a ellas, pitonisas de lo robado. Alfareras de humo. Traficantes de un vuelo oblicuo que no respetaría nunca las enseñanzas de tu madre. Nunca el verbo que suplicaba la necesidad.  Soñaba con un amor que nunca había conocido ni mi piel ni mi certeza. Por eso era tan magnético, tan sublime, para mis pozos, para mi carencia. Pero sólo existió en mi delirio. Nunca en otro humano.  Yo manipulé el éter para que alguna vez tuviera la misma voz que K. Pero esa voz nunca fue de un hombre. Nunca fue asible. Yo no me bajé de mi molino de ron y cadáveres de mamut. Por eso todo lo que implicaba la vida de alguien era puro Teatro. No me marché del agujero del árbol... por eso al despertar con moratones y borracha en aquella celda, escuché a mi cuervo albino roer las paredes y los barrotes hasta el incendio del mármol. Fui una jodida farsante de todo lo que dije mío, sobretodo cuando histéricamente intenté ser sincera, hasta el cuchillo y el hueso. Fui humo ahí fuera y sólo humo tomé.  Cada cuál tiene su semántica, acomodada a la vivencia, a la vuelta de tuerca en la herida, en el alcance del escupitajo y de la botella rota. Cada cual habla del "ello", contando con sus muertos en el cacho de pan.  Todo lo dicho es subjetivo del alzar de un teatro y de una farsa. No se habla de la totalidad, porque hemos nacido en una puta telaraña que ha incrustado la prisión del cubismo. Cuantas más preguntas te hagas, muchas menos certezas tendrás. Si piensas se jodió el chiringuito.. El que afirma mata una parte de lo existente. El que va con sus migajas haciendo teorías, va poniendo ladrillos y cementos a los ojos. Ya sean los del nirvana y la iluminación, los de la hierba y los duendes, los de la física y la ciencia, la filosofía o las estreñidas religiones. En el s.XXI se ha muerto del todo la verdad, como se ha muerto la justicia y la igualdad y la dignidad de los pueblos. Los únicos que pueden tocar algo parecido, son los payasos... con sus violines de lágrimas de gaviota y machetes llenos de sangre.

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