HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ha venido el tipo que llena el depósito de la calefacción.. la casa está helada desde hace semanas. Y ya he tenido más ocasiones la sospecha de que echaba de menos. Una vez se lo dije directamente y fui al camión para asegurarme. Y dijo que iba a hacer que fuera un poco más rápido. Yo tuve sospechas de que si es pudiera ser una trampa que acelera supuestamente los litros pero la manguera echara menos. Y la otra vez que llenó esto mi madre, el marcador marcaba mucho menos de lo pagaso. No sé con seguridad si el marcador está roto. Así que fui allí acechante, un poco chamánica. Y al llegar dijo "qué curioso acabó de empezar a sangrar por la nariz, será que tengo mucha sangre". Y yo clavé mis ojos en sus ojos de forma rara. Volvió a decir que iba a acelerar la salida del gasoel. Yo me puse al acecho. Y él se puso hablar, con el alma incómoda... yo a ratos le seguía la conversación y a ratos callaba sonoramente. Es curioso el poder del silencio. Habló de política porque otras veces yo le hablé de eso. Y hubo un momento que dijo "aquí todos van a su propio interés". Y le clavé la mirada desafiándole. Y me la quitó.. y percibí muchos vaivenes... En ese rato tuve una visión en una planta que había en el camino... pero no era nada claro.. como un animal negro. 
Yo antes era una estúpida socialmente.. porque vivía en lo etéreo y caía desarmada y surrealista y estúpidamente absurda, desencajada al circo social....... Esa era el alma que había perdido. La de la tierra. Hoy vuelvo a sentir a mis animales. Hoy quiero estar con todas cada segundo.

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