HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hay un pajarito amarillo.. con la cabeza y el lomo azulado, saltando por las ramas del peral. No tengo ni idea de quién soy ni de lo que dicta al camino al rasurar de las postales en tus tropiezos de whisky cuando nada está cerca. Sólo tengo el canto. No voy a hallar la iluminación... ni el destino. No sé qué coño es eso que se presenta en forma de visiones y escalofríos.. pero sino lo canta la poesía, no me valdrá de nada. No podrá ni serme corazón ni barca. He llegado a una especie de desierto. No sé moverme en las cuestiones de fe. Hay algo que es mucho más débil que la palabra y es lo que vale las sinfonolas debajo de la lluvia entre ciudades de muertos. Desconozco la respuesta de la piedra entre los huesos, y de los huesos en la hoguera preñando flores muy lejos de nosotros. Estoy sola... acompañada por la naturaleza y la incertidumbre. Por ese corazón arrancado de cuajo de un libro y entregándose a las aristas de las cumbres y del salto al vacío. Lo que formó parte de mi vida, me es difuso y extranjero, tan sólo la escritura fue fiel a las infidelidades de luna chupando sangre de los negrillos. He visto cosas tan extrañas.. que parece que me obligan a creer en todo tipo de creencias... nacidas de qué sé yo qué golpe del rayo en las oquedades. Si yo me entrego desarmada a esas visiones, perderé la voz y la capacidad de artesanar los caminos.  No quiero tirar por allí, quiero tirar por el Silencio... por el poema, por la semilla de éter.. y si no hay música, no sirve para nada.  He pensado en la mezcla de religiones... o de formas de caminar el espíritu, los distintos pueblos de los nativos americanos, los budistas, los bereberes y ermitaños, la brujería celta, todo aquello que existió en europa antes de que el fascismo apostólico impusiera sus prisiones y asesinara pueblos y culturas.... Las tribus africanas. Y todo eso me causó... al pensar en tantos ritos y formas mágicas de tratar con lo desconocido, me levantó dolor de cabeza. Empecé a visionar mucho ruido, golpes de piedra y criaturas que no existen, mucha hambre en medio de la deriva rayándome del todo el corazón.  Pensé que ninguna tenía razón y que todas la tenían, y que esa razón no vale de mucho.  Pensé que habría de ser todo o nada.  Y que sea lo que sea lo que yo busco.. he de encontrarlo en la absoluta soledad sin fiarme de nadie, pero a la vez fiándome de todos.
Ayer me pasó algo muy raro tocando el tambor... con las vibraciones... empecé a oir una especie de ohm.. toqué de forma muy espontánea y animal, instintiva como de algo muy primitivo... pero en esas vibraciones.. empecé a escuchar unos extraños gritos o cantos, como de mujeres... como si hablaran en un idioma completamente extraño para mí. Todo eso me dejó en un lugar muy raro.

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