HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He comido unas patatas hervidas con verdura.Y me he echado sobre la cama porque estaba algo ansiosa..... jugando con el perro, imitaba sonidos de gatos y de lobos, de los cucos y de rebuznos de caballo ciego. Y Kavka taambién ladraba y gruñía y me imitaba a mí a su manera. Tenía ansia de gritar... de hablar en arameo. Y luego empecé a cantar como un fado.. y me salió una voz muy rara..  como muy aguda... y llorosa y de hachís.. y empecé una canción con una letra poseida.. como un poema muy vehemente surgido de la nada. Pero he olvidado sus versos... Era como una historia de amor trágica que se moría de placer en la muerte. Algo que me llenó otra vez de alegría. Hacía mucho que no cantaba. Antes casi siempre lo hacía, me inventaba canciones.. poemas que surgían en ese momento de forma espontánea, como cascadas... grabé algunas de esas canciones... aunque siempre me dio vergüenza enseñarlas a la gente... sólo le envié algunas a K. y creo que se quedó espantado, porque eran entre surrealistas y macabras, como si se me hubiera metido una serpiente por los ojos.. además yo no canto bien.. hago chasquidos, como cantos de cromañón.. algo perturbante... pero cuando canto, encuentro otra vuelta de tuerca y de seta alucinógena en la formación de la poesía y del humor sobre el espanto.... algo más vehemente, versado y armonioso en el caos de la música y del horizonte. Cuando murió mi abuela y K. Canté mucho. Y cuando me emborrachaba con A. le cantaba... sólo con él lo hacía cuando estaba ebria. Eso me metía en una onda cerebral muy surrealista... y luego solía acabar la noche en exibicionismo e inconsciencia sobre el suelo con moratones en la piel. Pero con la sensación de haber follado con los ángeles.

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