HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado bailando con el yembé y canciones de Arturo Meza... He sentido que saltaba sobre amanitas. Entre el incienso y la ebriedad de lo Imposible... algo catártico... pero era como un juego, no con la intención de entrar en trance.. sólo de vibrar y reir y abrir mi corazón y sacarlo volando por los aires. He descubierto al ponerlo entre mis piernas y bailar.... nuevos movimientos y runas de luna llena. Por un instante me sentí una neandertal.... Y tuve un instinto de hechicería..... de plantas mágicas.. de volver a nacer.  Me sentí ebriamente liberada... niña y gorila y pájaro... He vuelto a amar a Arturo... y amar a Arturo Meza es amar todo el cosmos.. a la muerte y a la vida... a lo extinguido y a lo que aún no ha llegado. Nunca conocí un hombre tan mágico, salvaje y extraño, un hombre libre que jamás vendió ni uno de sus pasos ni perdió ninguna de sus hachas, ni de sus latidos. Un hombre.. que ya no es humano y sin embargo ama con una capacidad y vibración a los avasallados y a los corazones... que jamás he visto en ningún otro. Con miles de universos en su corazón, sus canciones son chamánicas, es una música que nace mucho más allá de lo que abarca del lenguaje... que reverbera el fuego de lo infinito.. que ha viajado a todos los infiernos y a todos los paraisos.. que ha visto cosas que nadie se creería, es un guerrero, un nagual, es la magia. Volver a comprender sus canciones, volver a llorar, a estremecerme, a soñar, a sentir los jaguares y las tortugas, la necesidad de la furia, volver a sentir esa energía más intensa que cualquier materia... me ha devuelto mi alma perdida y mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario