HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He ido con el yembe y Kavka al monte... busqué una piedra.. y era hermosísima con líquenes amarillos y verdes.... cerca de las zarzas... antes de eso encontré unos hongos naranjas y fui conectándome con esos otros sentires del otro lado que suele desperdiciar la razón y la realidad ordinaria separándonos de miles de nuevas percepciones y latidos y zonas de la existencia. El pensamiento y el yo y sus preocupaciones y nidos y zona de conford, impide vivir muchas realidades y nos hace sordos a ciertas vibraciones.
Tocando el tambor... entré en trance, cerré los ojos.. y me fui muy lejos.. me trajo de vuelta un sobresalto y Kavka.. ladraba amenazador... cruzaba un hombre, con un mono azul que había ido a por maderos y rastrojos... Es la primera vez que veo en Kavka, al animal salvaje. Y eso me llenó de euforia. Se le erizó el lomo como a los lobos..  y acechaba a ese hombre con ladridos de advertencia y amenaza.. y aun cuando ya estaba el hombre lejos, el perro gruñía hacia él. Yo le di unas galletas y le apapaché. Me sorprendió de forma maravillosa.  Yo creí que era demasiado amistoso y sociable y bueno.. y que no tendría el espíritu guardian y acechador... pero hoy le brotó. Tiene 4 meses y 7 días.

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