HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He pensado... en algunas personas que se cruzaron en mi camino, cuando cruzaba la grieta. Esos lugares de la sincronía, de lo inexplicable.. de la magia.  La más determinante, fue un niño de dos años negro.. que encontré en un mercado medieval... vino hacia mí corriendo patosamente y me entregó un lazo azul como regalo. En ese instante, me llené de locura... recordé un sueño.. donde yo iba a salvar un niño negro.. y bajamos unas escaleras.. pero entramos en el infierno... y volví a ese sueño.... Ese niño, explotó en mi corazón, todos los cartuchos... y unos segundos después, tomé un micrófono de la plaza llena de multitud y me entregué a mi guerra y mi idea de justicia, y acabé en la comisaría y en el manicomio. 
Otra de las raras personas que no estoy segura si era del todo humano que me encontré. Fue una noche de excesos.. en un bar. Yo estaba fumando hachís. En una mesa, rodeada de tres o cuatro amigos. Y ellos quedaron en otro plano.. yo me fui muy lejos.. el sonido del bar, de las voces, de la música, desapareció... nada de ese lugar me tocaba... había un perturbador silencio....no existía nadie excepto un hombre.. muy raro, medio vagabundo, medio borracho, que baila enloquecidamente... yo me quedé mirando sus ojos.. fijamente, y él miraba los míos.. empecé a sentir que me conectaba con su espíritu de forma ardiente.. y empecé a imitar sus gestos, a hacer lo mismo que él hacía...pensé que tenía ese poder, pero luego, pensé que tal vez era él el que me estaba imitando a mí... fue algo muy raro.. nos mirábamos frente a frente, durante un tiempo que se me hizo eterno.. el resto del bar.. no existía para mí.  Tenía una mirada de loco clavada en la mía... Aunque seguramente yo tenía la misma. Luego traté de volver, por un instante me costó muchísimo volver... creía que me iba a volver loca.  Y fui regresando. Entonces  una amiga me tocó el hombro y me dijo que nos íbamos a otro bar. Yo miré otra vez a ese hombre.. y se tambaleó muy  borracho... y pensé que todo habían  sido paranoias mías y que él estaba demasiado borracho y sólo era un hombre que bailaba borracho. Pero hoy intuyo qué pudo ser. Hoy lo comprendo mejor. Don Juan Matus, les llamaba "los aliados".
Y otro encuentro raro.... fue un día acá, en un bar del pueblo... yo creo que fuí a por tabaco.. o no sé... la camarera me dijo que me quedara por favor con ella que tenia miedo a esos tres hombres y me invitó a un trago.. Dos de ellos, estaban ausentes, no hablaban... se movían, bebían whisky y miraban de forma rara, sin hablar..... y uno de ellos...empezó a hablar conmigo de forma muy extravagante, pero esa extravagancia tenía mucho sentido para mi rara metafísica de entonces. Me dijo que eran peregrinos..y dije "tú ya sabes". Me contó una rara historia, de los lirios y de cristo y de la sangre. Algo que creo que tenía que ver con el asesinato de la madre. Hablamos bastante rato. Me dijo "tú no eres como ellos, tú eres como nosotros, se nota en tu mirada".  Yo estaba a la defensiva, y a la vez hechizada por ese hombre. Sentí algo muy oscuro, y algo muy importante emanar de él. Y me emparanoié, me dijo "voy a mear, espérame". Y yo me largué de allí. Me estaba esperando alguien para ir a comprar pinturas... y ese hombre me había perturbado...yo de aquella hacía pinturas esquizofrénicas como exorcismo. Y ese hombre me hizo relacionar algo en mi interior de forma incendiaria. Me puse como loca.Me arrepentí mucho luego de haberme ido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario