HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He puesto las alubias con verduras en la olla, algunas verduras ni siquiera sabía qué eran.. compré el otro día un surtido variado... antes no comía demasiadas verduras y no sabía mucho de ellas. Le eché lombarda, berza, zanahoria, nabos, ajos puerro, y otras dos. Ahora ando tranquila.. algo desprendida, algo enamorada y absurda y leve. Tomo un poco de cerveza. Y estoy desnuda porque el sol hace invernadero en la galería y hace un calor de la ostia. Todo es muy raro. Sé que hay otro mundo al que se llega desde éste... pero en el que no sirve para nada ni la palabra ni lo tenido, ni el yo, ni el deseo de abarcarlo y de explicarlo. Ese otro mundo puede volver locas a las personas que lo sienten. Sobretodo si se llevan residuos de la realidad ordinaria y de la historia de cada uno, ni se desea algo oscuro, o se tiene ansia de poder... o cabos sueltos y remordimientos y sombras no zanjadas. Creo que se ha de ser nadie, leves como mosquitos y como viento allí. Se ha de ser ceniza y niños y perros y pájaros. Para no perder la cabeza... pero perdiéndola.
Por otro lado.. creo que ese otro mundo... no lleva a ninguna parte.... es más bien un escalofrío.... un sentimiento muy profundo de lo integral y del éter. Y una completa indigencia.  Y camino de escarpados y de abismos y de levitaciones violentas y a veces celestiales sobre que sé yo qué verso de fuego.
Pero mucho más absurdo es vivir pegados a la sombra y al recto.. levantando supuestas glorias y acumulando riquezas o que sé yo, entre las civilizaciones. Porque cuando toca la puerta, la muerte  y el éter..uno ha de sentirse verdaderamente idiota al sentir que se le escapa todo, sin haber visto lo extraordinario... cuando lo tenía dentro del corazón.

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