HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He sido muy feliz en el monte.... invocaba la nieve... y empezó a nevar intensamente...  he estado distraida... inefable, mundana... y eso es muy importante... no osar lo etéreo.. dejarlo empapar libremente.  No temerlo. Pero no provocarlo gratuitamente. Necesito que ésta vez, me permita vivir entre los dos mundos. Que me conserve, que me una, que me traslade y me rote, unida brujerilmente con el humus y la tierra, el mármol, el agua, los arbustos, el viento. Quiero asimilarlo, sin volar por los aires. Y para eso he de ser también mundana y vulgar, absurda, enamorada del polvo, payasa y trilera.
Allá.. estuve rodando por la nieve cuesta abajo.. y el perro se puso como loco a perseguirme... pensé que no podía parar... y cuando me detuve me dio una vuelta de campana el equilibrio.  Bajé dando gritos. Ya estaba saliendo del monte. Y alguien me miraba desde una casa cercana y eso me dio un instante de vergüenza y luego de risa y absurdez. Aunque no me gusta ser mirada. La cabra tira al monte. Antes escribí "necesito rodar porque tengo útero" y luego lo borré y pensé "no pienso poner esto" y me entró una inmensa carcajada y me sentí vibrar. Esto viene de Don Juan Matus. A Castaneda a veces lo he leido con escepticismo y odio y crítica y miles de reparos, pero a veces me han entrado sus palabras con algo inevitable... con algo tan poderoso que me daba hasta miedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario