HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy he sido muy feliz... en los chopos.... Sentí que estaba en un paraiso... que los duendes de los árboles soplaban la arista y avalancha de la belleza. Todo empezó de forma mundana y absurda, como empieza lo extraordinario. Estuve jugando con el perro.... luego nos pusimos los dos muy vehementes y brutos y nos dimos empujones y placajes, Kavka saltaba casi dos metros estaba loco de contento. Yo no pensaba en nada, ni de la mística ni de la tierra. Y entre la lluvia surgió el sol y sentí algo tan vibrante y hermoso que entré en trance. Y hablé con los arboles como hablan las gotas de lluvia. Me metí entre los zarzales y espinos para llegar a la orilla y encontré una misteriosa planta que nunca había visto y que crecía a la vera del río, su flor estaba ya seca... y sus hojas muy verdes eran muy ásperas tenían una especie de púas y lengua de gato. Y luego volví a una especie de trance, pero era vaciado, era sólo de sentir la belleza, la vida. Y me entraron muchas ganas de nadar en el río. Pero bajaba mucha corriente y estaba completamente marrón. Así que rodé a lo tornillo por la hierba y Kavka rodaba encima de mí...  fue muy divertido, me sentí ebriamente feliz y plena. Luego llené a kavka de hojas de chopo y también las tiré sobre mi cabeza.Y volví a rodar a tornillo. Y Kavka volvió a hacerlo conmigo. Y justo nos quedamos los dos tumbados en la hierba, si hubiera dado una vuelta más hubiera aplastado al perro. Eso me dio mucha euforia y alegría, inocente, sagrada, mundana y absurda. Me sentí de pronto completamente sana y llena de vida y fuerza, revitalizada. Y a lavuelta fui al chopo agujereado según cuenta por el rayo. Ese chopo tiene más de 60 años. Y me metí por el agujero. Y entraba allí de pie. Y pensé "he llegado por fin al agujero del árbol, éste es el agujero que tanto buscaba" Y quise entrar en trance allí dentro y sentí una poderosa vibración, desde dentro al mirar hacia arriba... daba la sensación de que allí había cientos de universos inabarcables... había telarañas y unas extrañas heces... parecidas a las de los pájaros en viscosidad, pero eran completamente negras y mucho más estiradas.... como un palo curvo, delgado y largo. Pensé que eran de murciélago. Y que allí en ese agujero que se hacía más estrecho dentro del árbol hacia arriba...vivían los murciélagos. Ahora investigaré sobre ese tipo de heces, para asegurarme qué animal habita allí... pero antes tengo que cambiarme de ropa porque me empapé al rodar por la hierba.

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