HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy me he despertado bastante pronto... pero se me ha pasado el tiempo volando.. he estado algo difuminada... creo que fue por eso tan raro que me pasó anoche.. me desperté como en una antagonia.. en un profundo silencio, a la retaguardia del instinto mágico, en la negación, en lo profano del vaci-ismo. Es bueno que el tiempo vuele. En mis días de depresión, siento que los minutos, son larguísimas horas de salas de espera de lo desesperado. El tiempo sólo es una percepción.. se hace real, cuando sufres su muro. Pero desaparece cuando te avalanchas al vacío y al infinito.  En los estados de conciencia hay diferentes nociones del tiempo y del espacio. Lo real no es lo que se ve. Lo real es lo que existe.  Existen vete a saber qué mundos en el espacio que son. Aunque la noción humana jamás pueda verlo ni comprenderlo. El ojo del perro ve cosas que no ve el ojo humano. Pero es real. Lo real no siempre es demostrable. Porque los humanos vivimos presos en nuestra condición humana.
La tierra sigue siendo plana para las civilizaciones. Por eso encierran y torturan en sus manicomios a los que ven lo que ellos no ven.  La cultura sigue siendo monoteista del ombligo y recto del humano, de su cloaca y de su iglesia. 
Yo me baso en lo empírico de mi amorfosidad y divergencia rizomática.. para determinar lo que me es viable como cierto y lo que no. Aunque sé que mi idea de la certeza es muy limitada. Soy pagana y profana, no soy religiosa, jamás adularé a ningún dios que adule más de una persona. No acepto ninguna verdad ajena sino me entra como dadá en mi corazón. Yo no interpreto por la linealidad. Interpreto por la metáfora. Sólo la metáfora me hace asimilar conocimientos. Soy más romántica que lógica.... mi lógica pragmática, se perdió del todo cuando cumplí 18 años. Antes de eso era buena estudiante, para las matemáticas.. para la ciencia... asimilaba y desarrollaba, al tiro, de forma muy resumida, sabía lo que quería leer el profesor en el exámen, y era lo que yo escribía. Me gustaba tratar de entrar en su alma, a través de la intución de lo subconsciente, observaba sus gestos y el fondo de las palabras y sucesión de ideas... y solía saber porqué llevaba a un lado a la clase y que era lo que vendría...y su método de enseñanza. Aunque luego me negué a ese mundo... quería irme a vivir a un pueblo hippie, dejé de hacer exámenes y a parte las expulsiones y guerras con el instituto.. los porros, la vida del baile y de la noche.. la metafísica... el poema... el caos incendiario, lo punki, lo kamikaze... la locura familiar y el cóctel molotov de todo eso en mi alma.
A los 18, con mi primer vuelo psicótico, y exceso de serotonina y plantas mágicas y quema a lo bonzo de la neuronas... perdí con absolutismo la lógica y mi capacidad social de verlas venir y comprender al otro... y de acechar antes. Me volví en cierta medida más estúpida, porque dejé de formar parte de mi primera conciencia y de la realidad común. Me embosqué en un mundo de éter.. en un viaje de ayahuaska que me duró ocho años. Y para mí los humanos eran seres completamente extraños, como de otro planeta. Nunca regresé del todo. El camino que murió en abril de 2004. Jamás volvió.

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